Las huellas de Arturo Illia en Cruz del Eje

*Por Mariana Otero.

Las huellas del expresidente Arturo Illia en Cruz del Eje,  conocida como la Cuenca del Sol, están en cada rincón de esta localidad ubicada a 148 kilómetros de la ciudad de Córdoba, por la RN38.

Fue el lugar elegido por Illia para ejercer la medicina cuando podría haberlo hecho en Buenos Aires o en Europa y el pueblo siempre se lo agradeció.

FOTO: Patricia Molaioli.

Nacido en la ciudad de Pergamino, en la provincia de Buenos Aires, “el médico del pueblo” y “el apóstol de los pobres” abría su casa para recibir a los enfermos hasta en pijama. Muchos todavía hoy lo recuerdan.

Como senador provincial por Cruz del Eje, Illia fue una pieza fundamental en la construcción del dique que lleva su nombre y que es una de las principales atracciones de Cruz del Eje. La piedra fundamental se colocó en marzo de 1940 y se inauguró en julio de 1944.

El embalse con su atractivo murallón es, en la actualidad, un patrimonio natural donde se pesca, se pasea en bote o se avistan aves.

El río Cruz del Eje es el alma y corazón de la ciudad, que se erige en sus márgenes. Sobre la avenida Arturo Illia se encuentra el balneario municipal “La Cartuja” y  espacios recreativos.

Uno de los platos fuertes de la ciudad es el Museo Arturo Illia, que se puede visitar todos los días, después de pasar por la parroquia Nuestra Señora del Valle y por la catedral de fines del siglo XIX y de recorrer las viejas maquinarias del centenario periódico La idea.

Visita al Museo

La casa-museo Illia funciona en la que fuera la vivienda particular, sencilla y típica de clase media de mediados del siglo pasado, del exdirigente radical Arturo Humberto Illia, que ejerció como médico ferroviario en Cruz del Eje desde los 29 años.

En esta ciudad también desarrolló sus inquietudes políticas. Fue senador, diputado, vicegobernador de Córdoba y jefe de Estado entre 1963 y 1966, cuando fue derrocado por el golpe de Onganía.

FOTO: Patricia Molaioli.

Illia fue el médico más querido en Cruz del Eje, al punto que su casa fue un regalo del pueblo: 4.000 vecinos aportaron un peso moneda nacional cada uno para comprarla en 1944. Allí vivió hasta 1963, cuando llegó a la Casa Rosada. El recorrido comienza en la sala de espera donde se destaca un retrato del expresidente que pasó a la historia por su honestidad.

FOTO: Patricia Molaioli.

Los guías de la casa-museo recuerdan que al asumir la Presidencia declaró bajo juramento tener una casa, un auto, 150.000 pesos en el banco y algunas vestimentas. Al terminar su mandato, era más pobre que en sus comienzos. Sólo le quedaban la vivienda y cuatro trajes, camisas, 10 pares de medias, tres pares de zapatos, chinelas, ocho juegos de ropa interior, tres pijamas, otras prendas y un portafolio.

Parte de estos bienes se pueden ver en el ropero de su habitación austera que tiene, además, una cama de dos plazas, un crucifijo y una cómoda.

FOTO:Patricia Molaioli.

En el recorrido se aprecia el consultorio con la camilla, el escritorio, su agenda con anotaciones de puño y letra y una vitrina con el instrumental.

FOTO: Patricia Molaioli.

FOTO: Patricia Molaioli.

Desde allí se ingresa a la cocina, simple y preciosa. En el living comedor hay una mesa de madera donde realizaban los mitines políticos y las tertulias sociales. En una mesita, hay fotos históricas y monedas que tienen su apellido impreso 200 veces.

Cuando murió en 1983, la casa quedó cerrada. En 2001 fue declarada monumento histórico. El museo abrió en 2006 bajo la administración del municipio y de la Asociación Civil Casa Museo Arturo Illia.

Casa Museo: Avellaneda 181, Cruz del Eje. Lunes a viernes , de 8 a 20; sábados, domingos y feriados, de 10 a 18. IG: @casamuseo.arturoillia

FOTO:Patricia Molaioli.

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