Ansenuza

Miramar de Ansenuza

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El trekking tenía como objetivo unir las escuelas rurales que se encuentran en la zona más alta de las sierras grandes de Córdoba. Al comenzar, realizamos una primera visita para conocer la comunidad de la escuela “Ceferino Namuncura”, en plena Pampa de Achala. Luego comenzamos la caminata guiada con la finalidad de recorrer gran parte de la Pampa de Achala de norte a sur para llegar a la zona de la base del Champaqui, que es donde se encuentra la segunda escuela que íbamos a visitar, la “Florentino Ameghino”.

Este es un recorrido poco común, ya que el camino que íbamos a hacer no es el que habitualmente recorren las personas que hacen excursionismo o  trekking en Córdoba. Este sector de la Pampa de Achala es sumamente inhóspito, con muy poco movimiento de gente, lo que nos dejaba en claro dos cosas: por un lado, que tendríamos una experiencia profunda con la naturaleza, ya que íbamos a estar caminando dos días en completa soledad y por otro, que teníamos que ser muy cuidadosos con cuestiones de seguridad, ya que de pasarnos algo en un lugar tan remoto, no podríamos tener una asistencia médica para la ocasión.

El principal atractivo que teníamos durante esta caminata era que íbamos recorrer la plenitud de Pampa de Achala, que brinda paisajes asombrosos. Desde lo alto de las sierras,  por momentos se tienen  vistas hacia el “Valle de Traslasierras” y en otros, se puede ver el “Valle de Calamuchita”. Desde allí se observan muy lindos amaneceres y atardeceres.

Pampa de Achala tiene un valor natural muy importante, ya que toda esta región forma parte de la “Reserva Hídrica Pampa de Achala”,  zona protegida para asegurar el ambiente natural de las nacientes de los arroyos, que nutren a todos los valles que rodean las sierras grandes.

Otro de los atractivos que teníamos era el poder visitar dos cerros emblemáticos de este sector de las sierras: uno de ellos es el cerro “La Ventana”, que tiene una particular grieta en la roca con forma de ventana triangular, que permite ver el Valle de Traslasierra y la localidad de Los Hornillos; y el otro es el Cerro Negro o Totora, hermano menor del Champaqui.

Como broche de oro de esta travesía, que fue muy linda e interesante, teníamos como objetivo no solo hacer una actividad turística, recreativa o deportiva, sino que también nos interesaba conocer la realidad de las escuelas rurales cordobesas y poder indagar sobre las comunidades que las forman,  algo que finalmente pudimos realizar. Y como agradecimiento al trato que nos brindaron, les hicimos entrega de unos árboles nativo de la zona alta de las sierras, para que pudieran plantarlo en el patio de sus escuelas.

Este tipo de actividades no solo nos permite conectar con la naturaleza, junto a gente que disfruta de ella tanto como nosotros, sino que también nos permite aprender muchas cosas, como por ejemplo lo importante de preservar los ambientes naturales que nos otorgan servicios ecositemicos tales como pureza en las aguas, aire limpio y la diversidad.

Datos importantes:

El Cerro Champaquí y sus alrededores, el Macizo Los Gigantes y el Cerro Uritorco están clasificados como zonas de riesgo ya que su ascenso presenta condiciones de alta montaña. Antes de emprender cualquiera de los senderos mencionados es necesario completar el formulario de registro de acceso, el cual se encuentra, generalmente, en los puestos que ofician de base e inicio de sendas.

También, es importante que cada excursionista se asesore antes de comenzar la excursión, pudiendo así equiparse de manera correcta con todos los elementos necesarios. Por último, ante la falta de experiencia caminando en montaña, se recomienda imperiosamente la contratación de un guía habilitado por Turismo de Córdoba para disfrutar con mayor seguridad de la actividad. Para más información ingrese a www.cordobaturismo.gov.ar

Basura: Todo lo que sube, baja de la montaña.

Para cuidar la naturaleza y proteger los ecosistemas, está estrictamente prohibido el desecho de residuos tanto orgánicos como inorgánicos. Estos lugares son naturalmente prístinos y nuestra actividad en ellos tiene que realizarse de manera sumamente respetuosa.
La montaña no precisa nada de lo que nosotros llevamos en nuestras mochilas por eso, cada persona debe autogestionar todos sus residuos, transportándolos consigo y llevándolos nuevamente a la ciudad para desecharlos donde corresponde.

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