El salar cordobés, un paisaje absolutamente lunar

Publicado el 25 de febrero, 2019

Córdoba tiene una diversidad de paisajes increíbles, donde se puede disfrutar desde un bosque de pinares, cerros con más de 2.000 msnm, ríos anchos y extensos, el mar de Ansenuza, caminos de la vid y también del espectacular desierto blanco en el noroeste de la provincia.

El salar albo tiene dos accesos: por ruta nacional 9 hasta la Comuna de Lucio V. Mansilla y otro ingreso por la misma ruta a San José de las Salinas, de Córdoba a Lucio V. Mansilla son 212 km, y de la docta a San José de las Salinas son 190 km. Situado a la vera de la ruta nacional 9, con acceso directo para los turistas de Catamarca, La Rioja, Tucumán (que vienen desde el oeste argentino) y de Santiago del Estero por la banda norte.

La hermosa travesía comienza al atardecer caminando en horario nocturno, a la media noche se regresa al punto de inicio, no hay refugios ni alojamientos para pernoctar. Solamente se llega en vehículos particulares, arrancando a pie desde las añejas instalaciones de una empresa salinera abandonada. La excursión se realiza con un guía matriculado por ley provincial y ya ubicados en el predio de propiedad privada, se aprende sobre el proceso de la estación de la sal. Luego se hace un recorrido hacia la zona más profunda del salar, donde las precipitaciones (dependiendo de la estación del año) dejan su impronta sobre un terreno inundado que suele tener entre 10 a 20 milímetros de agua, convirtiéndose en un espectacular espejo blanquecino, en el cual no se puede distinguir el límite, entre el cielo y la tierra. No hay horizonte, un fenómeno raro y majestuoso a la vez. A continuación se busca un cinturón más seco, marchando a la orilla del salar, donde crece el famoso “Jume” dirigiéndonos hacia el oeste y adentrándose en el seno del desierto blanco.

Se arma un pequeño acampe para cenar y disponerse a jugar visualmente con las alucinantes luces de la puesta del sol, en un sitio único en el mundo. Retomamos la caminata bajo la luz de las estrellas y de la luna en sus distintas fases. A causa de la luz blanca que se refleja en el piso de sal, podemos ser testigos de las diferentes tonalidades que ofrece el salar, transformándose en un lugar mágico que no tiene desperdicio. Es por ello que se camina en los disímiles procesos de luminosidad que nos propone la tarde, el atardecer y la noche.

Para tener en cuenta: El punto geográfico de encuentro para ir hasta el predio privado es la localidad de Jesús María aproximadamente a las 16 hs. No se tiene previsto la contratación de combis, minibús o traffic, se coordina entre todos los autos particulares que surjan de la cantidad de interesados que habrá. Alrededor de 2:30 hs es el trayecto de Jesús María hasta la entrada de la empresa salinera, donde comienza la primera caminata que será desde las 19 hs. Los vehículos quedarán estacionados en la fachada del predio abandonado.

Fotos: Gentileza de Planeta Azul

Vías de contacto con el guía de turismo:
Celular: +54 9 (3525) 611071
Casilla de correo electrónico: miguelmartmart@hotmail.com
Instagram: @planetazul2017
Facebook: Planeta Azul

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