Tala Huasi
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La localidad serrana de Tala Huasi se encuentra en el Valle de Punilla, a 48 km. de la ciudad de Córdoba capital, sobre el río San Antonio, a sólo 12 km de Villa Carlos Paz, en un punto estratégico para recorrer los valles turísticos de la provincia.

La localidad serrana de Tala Huasi se encuentra en el Valle de Punilla, a 48 km. de la ciudad de Córdoba capital, sobre el río San Antonio, a sólo 12 km de Villa Carlos Paz, en un punto estratégico para recorrer los valles turísticos de la provincia.

La localidad de Tala Huasi no cuenta con acceso directo a rutas, por lo que, para llegar a la misma, hay que atravesar el puente que la une con la ciudad de Villa Icho Cruz El camino de acceso es una serpiente de asfalto que cruza por el corazón de las sierras. A lo lejos, el horizonte se corta con los espectaculares bloques de piedra que forman las altas cumbres. Desde esas alturas, se descuelgan los cauces de agua, que en forma de ríos, bañan hasta las costas de los poblados de Icho Cruz, Tala Huasi y Cuesta Blanca.

El nombre de esta apacible localidad, proviene de la unión de un término español (Tala), con otro quechua (Huasi), por lo que su significado se traduce como “Casa del tala”.

Todo aquí conduce al relax en medio de un microclima óptimo para la salud. Playas de cálida arena, senderos que lo pondrán en contacto directo con una naturaleza virgen y paisajes inolvidables. Los caminos de tierra que componen el pueblo, guardan imágenes dignas de una postal serrana. Al medio día, los asadores comienzan a destilar el típico aroma de la carne a las brasas.

En Tala Huasi todo se mueve en un perpetuo equilibrio, el mismo que sirvió de escenario a los antiguos pobladores aborígenes de la zona. Como hace miles de años atrás, el río se une en una ancestral comunión con las costas de arena, el viento abraza las ramas de los árboles y el hombre disfruta de ese paraíso de tranquilidad y frescura.

Es un lugar ideal para la reunión familiar y con amigos, para sentarse en la arena y compartir las rondas de mate y el asado.

Al anochecer, el brillo del agua se apaga. Solo queda el murmullo de un cauce que se estremece en las piedras, en la espuma, a los pies de un gigante de roca dormido bajo las incalculables estrellas de un cielo milenario.

Para mayor información comunicarse con la Oficina de Informes de la localidad: Tel. 03541 – 495633